Bombilla
- 9 oct 2024
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Muchos piensan que la luz es paz.
Aunque sea sintética, luz es luz en un mar de oscuridad, a pesar de ser circular, atrapante.
Te limitás a estar en ella, con cuidado de nunca ir más allá del borde, ya que allá solo hay inseguridad.
Vueltas y vueltas das, intentando encontrar otro camino de luz.
Cada vez te encontras con ese borde que te limita.
No podés ir más allá, pero al fin y al cabo estás en la luz, seguro, y solo eso importa.
Poco a poco te asfixiás, con el foco cada vez más cerca, no podés huir porque sino te absorberá la oscuridad.
Pero cada vez la luz te hace más daño, ¿no?
Te quema, te asfixia.
Lo que una vez era cálido, ahora es atrapante, mucho más que estar en la oscuridad.
Te quedás sin aire, tu piel se despedaza.
Ves como todo se hunde,
te hundís
Y solo al fin lo ves.
Saltás.
Dejás de sentir la decadencia del aire, con cada vez tus pulmones más llenos.
Ya no quema.
Y solo entonces abrís los ojos.
Solo para encontrarte con... nada, silencio, negrura.
Caminás, dudosamente.
Se te acelera el pulso, no podés ver lo que te rodea.
Estás indefenso y ahora temés por tu vida.
Caminás, intentando hallarte.
Buscabas luz, hasta que te diste cuenta.
En la oscuridad podés hallarte una y otra vez.
Pero en la luz solo estás inerte, vivo y a salvo, pero sin propósito.
Avanzás, cada ves más decidido.
Antaño, pensaba que la luz era paz, seguridad.
Ahora me doy cuenta que tal vez oscuridad no sea solo peligro.
Significa estar atentos, con miedo, pero valientes.
Buscándonos, arriesgandonos, dispuestos a hallarnos, y vivir la vida como la única oportunidad que tenemos.
A.I.

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