Poesía
- 27 abr 2020
- 2 Min. de lectura
Por Luciano D'Angelo

Una chica especial
El otro día, viendo pasar un avión,
me pregunté cómo sería viajar en él.
Hasta que recordé que no lo necesito,
Ya que contigo me siento en los cielos.
En el cielo, vi una estrella,
creí que era la más bella.
Luego bajé la mirada,
y al verte cambié de parecer,
tu lindura no se compara
ni con el más bello universo.
Una persona como vos
es difícil de encontrar,
difícil de olvidar
e imposible de no querer.
En el mar las sirenas,
en los campos las flores,
hoy te pido reina
que de mí te enamores.
Si estuvieras conmigo,
estarías más mimada que mi gato,
que ya es mucho.
Y si te parece poco,
me convertiría en astronauta,
sólo para ver la Luna,
y darme cuenta que tú eres más linda.
Aunque tú te me hayas ido,
en mi mente siempre estarás.
Aunque yo te haya perdido,
en mi corazón siempre permanecerás.
Desde que eres atleta
me gustas un poco más.
Ah ¿no? Es que
como siempre estas
en mi cabeza dando vueltas.
No hay nadie como tú
Como ti, no hay otra;
inigualable, sin comparación.
Espero contarte algún día
que te amo un montón.
De más chico me gustaba
ver el atardecer,
ahora solo quiero
junto a ti envejecer.
Nadie te puede alcanzar,
en belleza sos incomparable.
Tampoco alguien podrá calmar,
mis ganas de besarte.
Te amé en el pasado,
te amo en el presente,
y si tú me lo permites,
te amaré eternamente.
No te digo algo bonito,
te digo algo sincero,
mi cariño es infinito,
y mi amor es verdadero.
Aunque tú te me hayas ido,
en mi mente siempre estarás.
aunque yo te haya perdido,
en mi corazón siempre permanecerás.
Ni luz de mi camino,
ni violetas azules,
tú no eres como las demás,
y mereces un poema original.
Amor de mi vida,
dulzura de mi corazón,
dame la llave
para entrar en tu corazón.
Por ti, mi vida,
no te bajaría la Luna.
Directamente el universo entero,
solo para hacerte feliz.

Comentarios