Contra la antipolítica, lo nacional y popular
- 2 jun 2020
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Actualizado: 9 oct 2024

El 25 de mayo de 2003, en nuestro país, se le ponía fin a tres décadas del más terrible y sangriento neoliberalismo, que se llevó vidas y sumergió a más de la mitad de lxs argentinxs en la pobreza. Néstor Kirchner encabezó el primer gobierno popular desde el fin de la dictadura y el comienzo de la democracia. El desafío de asumir un país incendiado como lo era Argentina en ese entonces, luego de las sucesivas crisis y el estallido popular del 2001, no era para nada fácil. Sin dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada, como decía él, Néstor hizo efectivas las medidas populares, soberanas y necesarias para cumplir los sueños de nuestros patriotas fundadores: que se alzara la faz de la tierra una nueva y gloriosa nación, la nuestra.
Al año siguiente, el 24 de marzo de 2004, Néstor pidió perdón en nombre del estado nacional por haber callado durante 20 años de democracia los crímenes y atrocidades que cometió la última dictadura militar. La lucha de lxs 30000 desaparecidxs y de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo con el conjunto del pueblo argentino se comenzó, a partir de ese día, a ver reflejada también en el gobierno. Fue así, desde ese 24 de marzo, que la historia de la militancia política argentina, una militancia asesinada, desaparecida y frustrada, cambió para siempre. Los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner hicieron que “política” deje de ser una mala palabra. Hasta el día de hoy, los derechos conquistados durante doce años continuos de gobiernos populares se siguen viendo reflejados en la militancia argentina. Las familias comenzaron a hablar y discutir de política, muchos que predicaron el "que se vayan todos" comenzaron a tomar posturas y pensar en lo mejor para el conjunto de la sociedad. El "no te metas en política, eso es de adultos" y el "la política es mala" se desmintieron cuando Néstor, invitando a la juventud a ser vanguardia de un cambio necesario para nuestro país, afirmó que el mejor lugar para lxs jóvenes era la política. Somos, como jóvenes militantes de la postura que sea, fruto de doce años de un proceso nacional y popular que desde el último 10 de diciembre comenzó nuevamente a tomar las riendas para poner de pie a nuestro país, sin rendirse a la antipolítica predicada por los últimos cuatro años de neoliberalismo.
Oliverio Maranesi



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