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Cristina Pérez y la paradoja de la libertad de prensa

  • 9 jul 2020
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 9 oct 2024


El pasado miércoles 18 de junio, Cristina Pérez, Rodolfo Barili y Reynaldo Sietecase entrevistaron al presidente Alberto Fernández en Telefe. La entrevista duró una hora, y en un momento dado de la charla, Cristina Pérez preguntó: "Ha generado mucha preocupación en el clima de negocios el hecho de que usted pasara de decir que eran ideas locas que el estado quisiera quedarse con las empresas a, en sólo días, ordenar la polémica y cuestionable intervención de una empresa privada…", a lo que Fernández replicó que la pregunta hubiera funcionado mejor si dejara de lado los adjetivos. Por supuesto, la polémica fue instantánea. Por todos lados se vieron personas indignadas porque Cristina Pérez era una tendenciosa y una periodista horrenda, y porque Alberto Fernández era un prepotente y un desubicado.

Personalmente, me inclino a creer que Cristina Pérez tiene el derecho a preguntar lo que quiera, y el presidente puede responderle también lo que considere oportuno. Por algo hay libertad de prensa… ¿o no? La libertad de prensa es, en pocas palabras, la protección que los periodistas tienen contra la censura. Según Reporteros Sin Fronteras Argentina está en el puesto número 55 de libertad de prensa (2014), y podría considerarse que tenemos una cantidad aceptable de medios. Pero, ¿cuáles de estos medios tienen como objetivo real informar, y no dar una visión de la realidad basada en una opinión política partidaria? ¿Y cuántos medios son realmente independientes? Aceptémoslo. TN, C5N y prácticamente la mayoría de los medios que solemos escuchar o conocemos son tendenciosos. Y bastante.

Lo lógico sería pensar que, a pesar de que los principales medios de comunicación no tienen la mejor calidad periodística, mucha gente consume información de otras fuentes, más fiables y más objetivas. La verdad es que eso no pasa. En 2019, según Ibope, una empresa que se encarga de medir el rating, los tres canales más vistos de cable fueron C5N, TN y A24. Pero esta información no nos dice nada, porque la verdad es que yo ahora mismo puedo hacer un diario y nadie me lo va a impedir. Contralumno es un muy buen ejemplo. ¿Cuál es el problema entonces? El problema es cómo absorbemos información. Y no es culpa de los "medios hegemónicos". Es culpa nuestra. Siempre escuchamos lo que queremos escuchar. Buscamos que los periodistas nos den la razón, y si no lo hacen, son malos periodistas. Y con esto vuelvo al ejemplo de Cristina Pérez. Medio país debe pensar que es una tendenciosa, una hipócrita, etcétera. Si vamos a mandarla al muere por tendenciosa, que no sea porque dijo algo con lo que no estamos de acuerdo. El concepto de buen periodismo se viene deformando hace años. Si le preguntamos a un Kirchnerista que opina de TN, seguramente nos diga que son todos unos tendenciosos y que lo único que hacen es contribuir a la grieta, y si le preguntamos lo mismo a un macrista de C5N, probablemente nos diga lo mismo. ¿Se dan cuenta? Ya no vemos la televisión para informarnos. La vemos para que nos digan, nos confirmen, nos aseguren que lo nuestro es cierto a toda costa. Dicen que la verdad duele, y es cierto. Dejemos de ver lo que queremos ver, y escuchar lo que queremos escuchar. Es nuestra responsabilidad.


Sebastián Balbi

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