Deforestación e incendios, ¿Somos los culpables?
- 2 jun 2020
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Actualizado: 9 oct 2024

En los últimos años los niveles de deforestación e incendios forestales aumentaron a pasos agigantados. Es sumamente preocupante el efecto que esto causa en el ambiente y debe tenerse en cuenta. No es un problema focalizado, sino que amenaza a los bosques de todo el mundo. Países como Argentina, Brasil, Australia, Indonesia, México y Colombia, entre otros, sufrieron incendios en los últimos años, siendo 2019 el año récord de incendios forestales. El servicio de monitoreo atmosférico copérnico anunció en un informe que en el período comprendido entre 1/1/19 y 30/11/19 se registró la liberación de 6735 megatones de dióxido de carbono. Otros lugares como el Amazonas, el norte de Argentina, algunos sectores de Colombia, son deforestados sin piedad. ¿Por qué se destruye sin freno a aquello que nos da vida y forma parte de la naturaleza?
La realidad es que vivimos en una sociedad capitalista donde sólo importa producir y obtener ganancia, sin importar el medio para conseguirlo y las posibles consecuencias que provoque. La tala de árboles parece ser una de las actividades favoritas de las industrias para despejar áreas. Por ejemplo, cada vez se deforestan más hectáreas para obtener más espacio de cultivo y/o ganado, y así aumentar la producción. Así sucedió en el norte de Argentina, en Salta, realizado por la compañía de Sprite. Desde 2013 a 2018 Greenpeace denunció este acto, porque era una zona protegida legalmente, y sobretodo porque descubrieron que lo realizaban con aprobación (ilegal) del gobierno de la provincia (cuyo gobernador era Juan Manuel Urtubey).
La deforestación, la quema de combustibles fósiles, y el aumento del consumo, hacen que aumente la emisión de gases de efecto invernadero y ocasionan cada vez más incendios forestales (ya que los rayos solares se retienen en la atmósfera y aumentan las temperaturas), como sucedió el año pasado en el Amazonas (aunque hasta el día de hoy se sospecha que pudo iniciarse de forma intencional, para aumentar la producción).
La deforestación no es un asunto menor, sin embargo aquellos que se ven favorecidos por este acto de depredación forestal no se hacen responsables de las consecuencias y menos detienen la práctica. Claro ejemplo de esto es el gobierno de Brasil de Jair Bolsonaro, que durante el incendio del Amazonas, salió a decir que no era tan grave como se decía, y acusó a los ambientalistas de haber iniciado este incendio para hacer quedar mal a su gobierno. Mientras el presidente se enfocaba en hablar, se estaba incendiando uno de los ecosistemas más importantes del mundo, poniendo en riesgo a una gran cantidad de especies y a toda su biodiversidad, y recién 22 días después del comienzo de este, Bolsonaro tomó algunas medidas. Luego de esta tragedia, hasta el día de hoy el Amazonas se deforesta sin freno.
Fidel Castro (un revolucionario cubano) nos advirtió de esto en 1992, en un discurso en la ONU: "Ahora tomamos consciencia de este problema cuando ya casi es tarde para impedirlo. Es Importante señalar que las sociedades del consumo son las responsables de la atroz destrucción del medioambiente. (...) Han envenenado los mares y ríos, han contaminado el aire, han debilitado y perforado la capa de ozono, han saturado la atmósfera de gases que alteran las condiciones climáticas con efectos catastróficos. Los bosques desaparecen, los desiertos se extienden (...). No es posible culpar de esto a los países del tercer mundo (colonias ayer, naciones explotadas y saqueadas hoy, por un orden económico mundial injusto). (...) Lo real es que todo lo que contribuya hoy al subdesarrollo y a la pobreza constituye una violación flagrante de la ecología (...). El intercambio desigual, el proteccionismo y la deuda externa agreden la ecología y propician la destrucción del medioambiente. Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción hay que distribuir mejor las riquezas y las tecnologías disponibles en el planeta. (...) Mañana será demasiado tarde para hacer lo que deberíamos haber hecho hace mucho tiempo."
"Mañana será demasiado tarde" dijo Fidel en 1992, 28 años atrás. Los ambientalistas vienen alertando a la sociedad sobre estas cuestiones. Sin embargo oídos sordos tienen los responsables. Claro quedó que la modelo capitalista y consumista mueve la tala de árboles en todo el mundo y esto no puede continuar a costa de la destrucción del ambiente, de la vida de las personas y miles de especies. Es fácil abrir los ojos cuando no queda nada para ver, el desafío está en hacerlo ahora, en ver que estamos matando al pulmón de la Tierra. Es importante que se se ponga un alto a este acto feroz, el ambiente está siendo devastado y arruinado. Para ello, es necesario que nos informemos y luchemos contra esto, ya que solo benefician a unxs pocxs para continuar con su avaricia y ponen en riesgo la vida de las demás personas y del planeta entero.
Compartimos el link del discurso de Fidel Castro en la ONU, ya que es muy interesante para escuchar y analizar: https://www.youtube.com/watch?v=JF67BSRjTYc&feature=youtu.be “Discurso de Fidel Castro Rio de Janeiro, 1992” (duración: 5 minutos).
Comisión de ambiente



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