top of page

La pérdida de nuestro refugio

  • 24 abr 2020
  • 2 Min. de lectura

Por Luciana Reynoso

Estamos pasando por una situación que pensaba que sólo pasaba en las películas y series de ficción apocalíptica. Eso produce que constantemente me sienta sofocada, hablando desde mi perspectiva, por el hecho de que siempre fui de esas personas que disfruta la soledad para tener su espacio y despejar la mente. Ahora ya no puedo, estoy 24/7 encerrada en mi casa, pero el problema no es ese. El problema es que ese lugar de la casa que consideraba mi refugio y al que recurría cuando me sentía abrumada, sofocada, estresada o cuando simplemente quería aislarme del mundo exterior y estar sola; se convirtió en lo opuesto. Se convirtió en lo que me sofoca, lo que me hace sentir como si ya no tuviera un lugar especial para mí. Y creo que esto no sólo me pasa a mí. Creo que todos consideramos algún rincón de la casa como nuestro, ya sea la habitación, el techo, una terraza, etc.

No tengo claro qué es lo que al resto le sucede, pero a mí me pasa que ese lugar especial se convirtió en el lugar del cuál quiero escapar y no volver. Pero al no poder salir de la casa, para escapar de ese sentimiento de sofocación que me produce esta cuarentena, me desespero, me empiezo a sentir peor a tal punto que me frustro por todo, lo que lleva a que empiece a llorar en silencio. ¿Por qué? Por el hecho de no saber qué hacer. Siento que contar lo que me pasa, haría que a esa persona a la que se lo diga a parte de cargar con su desesperación, también cargue con la mía. Todes estamos en la misma, entonces me callo y me lo guardo.

Recién hoy me anime a desahogarme mediante este texto, lo cuál al principio era sobre cómo perdimos nuestro refugio de la realidad al quitarnos nuestra vida pública. Aunque no crean, al perder nuestra vida pública también perdimos una parte de nuestra intimidad. ¿Por qué? Porque en nuestra vida pública también teníamos un poco de intimidad ya que no estábamos constantemente con las mismas personas. Aunque nos guste estar con ciertas personas, también necesitamos un espacio de ellas. Ahora al estar todo el tiempo con nuestras familias no podemos tomar una cierta distancia o un cierto espacio. Estamos en un mismo lugar, por grande que sea, es siempre el mismo. Ya tenga uno o más ambientes, es el mismo, porque no podemos salir. Volviendo un poco a lo sentimental, creo yo que esta convivencia media forzada con nuestras familias produce que nos sintamos cansados tanto físicamente como psicológicamente.

Comentarios


© 2023 by Train of Thoughts. Proudly created with Wix.com

bottom of page