#QuedateEnCasa ¿Qué dice la ciencia sobre el coronavirus? ¿Cómo hacer una buena cuarentena?
- 29 abr 2020
- 6 Min. de lectura
Por Tomi Helman

El mundo entero atraviesa un momento particular. Una situación irrepetible, probablemente desde la gripe española de 1918, que dejó 50.000.000 muertos.
Sin embargo, muchas personas (entre ellas, algunos científicos) creen que esto es obra de los medios, y que el coronavirus no es tan grave como se dice. Así que… ¿Por qué no vemos en detalle las diferencias entre éste y la gripe estacional?
Primero, es necesario aclarar que hay muchos tipos de 'gripe' que son causados por cuatro cepas de coronavirus: 229E (alpha coronavirus), NL63 (alpha coronavirus), OC43 (beta coronavirus) y HKU1 (beta coronavirus). Son muy comunes en los seres humanos, y en personas jóvenes no suelen causar más que un resfrío o un dolor de cabeza.
Sin embargo, hubo algunas cepas más severas en la historia: el SARS-CoV (causó el síndrome respiratorio agudo grave en 2002, hubo sólo un caso en América Latina), el MERS-CoV (el síndrome respiratorio de Medio Oriente, con el primer caso en 2012. Proveniente de los camellos, tiene una letalidad del 35%) y el año pasado apareció una nueva: el SARS-Cov-2 o el nombre que le dió la OMS, "COVID-19" (del inglés, "Coronavirus Disease 2019").
¿Qué virus es más contagioso?
El nuevo coronavirus parece ser más contagioso que la mayoría de las cepas de influenza y aproximadamente tan contagioso como la gripe española: cada persona infecta a otras 2,2 personas, en promedio… Pero la cifra está sesgada por el hecho de que la epidemia no se manejó bien al principio y las infecciones se dispararon en Wuhan.
En comparación, el RO (número de reproducción de una infección; el promedio de casos nuevos que genera un caso dado un período) de la gripe estacional es aproximadamente 1,3, mientras que el del nuevo coronavirus es 2,5; casi el mismo RO que tuvo la gripe española.
¿Cuál virus es más mortífero?
El coronavirus parece ser más mortal que la influenza. En promedio, las cepas de gripe estacional matan a aproximadamente el 0,1% de las personas infectadas. La gripe de 1918 tuvo una mortalidad del 2% (bastante alta).
Las primeras estimaciones de la tasa de mortalidad por coronavirus de Wuhan, China, han sido de alrededor del 2%. Pero un informe sobre 1099 casos de muchas partes de China, publicado a principios de marzo en 'The New England Journal of Medicine', encuentra una tasa más baja: 1,4%. Sin embargo, una enfermedad con una tasa de mortalidad relativamente baja puede tener un costo enorme si un gran número de personas la contraen.
¿Quiénes corren más riesgo de contagio?
Todos nos podemos contagiar de coronavirus y gripe, de la misma manera. Sin embargo, tanto el coronavirus como la influenza son más peligrosos para los mayores de 65 años o aquellos que tienen enfermedades crónicas (diabetes, cáncer, asma), o un sistema inmunitario débil. Las tasas de mortalidad entre los hombres infectados con el COVID-19 en China, particularmente aquellos de 40 años o más, han excedido a las de las mujeres, un patrón que no se observa en la gripe estacional. Se desconoce la razón de la diferencia, aunque se cree que es porque los hombres chinos fuman más, lo que a menudo resulta en una función pulmonar debilitada.
Otro dato interesante es que la influenza es muy peligrosa para los niños, especialmente para los muy pequeños. En cambio, los niños infectados por el nuevo coronavirus tienden a tener síntomas leves o nulos.
La gripe común también es especialmente peligrosa para las mujeres embarazadas, que pueden enfermarse gravemente. No se sabe si el nuevo virus representa una amenaza tan grave para ellas.
¿Qué virus enfermó a más personas?
Hasta el 22 de febrero, en la temporada actual, hubo aproximadamente 32.000.000 de casos de influenza en los Estados Unidos, 31.000 hospitalizaciones y 18.000 muertes por ese virus. Habría incluso más enfermedades y muertes si no hubiera una vacuna contra la influenza.
Hasta el día de hoy, hubo 1.01. 510 casos positivos de coronavirus y 56.947 fallecidos.
Ya hay más de 130 países con el virus y la enfermedad fue declarada como pandemia. Habría que esperar un tiempo para asegurarlo científicamente, pero, por ahora, se puede decir que el coronavirus es 'menos común', pero más contagioso y severo que la gripe estacional.
Pero bien... ¿Cómo se contagia el COVID-19?
La cepa de coronavirus vivió durante siglos en los murciélagos. Por eso es casi seguro que ellos fueron los transmisores del virus. No se sabe con exactitud si los murciélagos lo transmitieron a los humanos directamente, o si hubo una especie que actuó como "puente". Se cree que la propagación del virus de persona a persona ocurre a través de gotitas respiratorias producidas cuando una persona infectada tose o estornuda. Estas gotitas pueden caer en la mano de las personas cercanas y al rascarse o tocarse la cara, entrar en contacto con la boca, los ojos o la nariz, inhalándolas y entrando en contacto con los pulmones. También puede contraerse el COVID-19 al tocar una superficie u objeto infectado con el virus.
Sus síntomas pueden aparecer hasta dos semanas después de haberlo contraído, y son:
-Disnea (dificultad para respirar)
-Tos, malestar general y escalofríos
-Fatiga, dolor de garganta y de cabeza
-Fiebre
-Secreción y goteo nasal
-En casos graves, puede transformarse en una neumonía.
-Solo en algunos tipos se presentan incidentes gastroenterinales, como la diarrea y la insuficiencia renal.
También hay algunas personas que son ASINTOMÁTICAS, es decir, son portadores del nuevo coronavirus, pero no tienen tos, ni fiebre ni dolor de garganta. Existen muy pocos casos alrededor del mundo y representan personas que estuvieron en contacto con otros infectados y fueron identificados porque se prestaron voluntariamente a que les hagan la prueba de COVID-19. Si bien podrían contagiar a otras personas, tienen menos posibilidades de ser transmisores de la enfermedad, porque el virus que contrajeron tiene menor carga viral.
Es seguro que la mayoría de nosotros se va a infectar de alguna forma u otra. Aún así, debemos implementar ciertos hábitos en nuestra sociedad, para que no colapse el sistema de salud:
Primero y principal, el distanciamiento social. Se debe evitar el contacto directo y reducir las reuniones, aglomeraciones o espacios grupales. Se recomienda una distancia de dos metros de distancia, sobre todo con personas mayores de 65 años. Lo más prudente es evitar besos, abrazos y el estrechamiento de manos, y por eso ahora se está planteando "el choque de codos" para sustituirlo.
En Argentina, el gobierno nacional decretó 'el aislamiento social, preventivo y obligatorio', para reducir la circulación del virus. Por eso la frase "#QuedateEnCasa" que circuló mucho en las redes este mes. Incluso para realizar trámites bancarios los especialistas sugieren el 'homebanking' y las aplicaciones móviles.
Además, es importante lavarse las manos con agua y jabón frecuentemente (se demostró que el alcohol en gel es menos eficiente, ya que el jabón efectivamente disuelve la grasa - Diario "The Guardian"). También se debe usar lavandina disuelta en agua para las superficies de contacto frecuente (mesas, picaportes). Tampoco se deben compartir vasos o botellas, evitando también las rondas grupales de mate. Es muy importante y fundamental taparse la boca y la nariz con el codo flexionado al toser o estornudar, para evitar el contacto de las microgotas con la mano. Tanto la Ciudad como la Provincia de Buenos Aires, exigen el uso de tapabocas al salir a la calle. Pero… ¿Qué tan efectivo es este? Los barbijos son útiles si los usan las personas que están enfermas, los médicos o al estar cerca de otros. De lo contrario, si se usan, por ejemplo, en el hogar, los barbijos se calientan y humedecen con la respiración son más propensos a rascarse la cara, algo que justamente hay que evitar.
Este es un momento particular para todos. Hay un cambio en nuestras actividades cotidianas; existen restricciones a la movilidad, hay nuevas costumbres para implementar y se cancelaron espectáculos y eventos. Todos los establecimientos educativos en el país están cerrados, y probablemente no abran hasta después de las vacaciones de invierno. Se tuvieron que posponer competencias deportivas, entre ellas, el Sudamericano de Natación, la Copa del Mundo de Espada, el Grand Prix de Atletismo, la carrera de Unicef, la Copa Libertadores 2020 y el Preolímpico de Boxeo. Además, la Conmebol postergó las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Qatar 2020.
Los museos, centros culturales, teatros (como el Colón) y bibliotecas estarán cerrados durante la pandemia. La feria “arteBA” pospuso su edición 2020, igual que el Festival Leer (de San Isidro), los premios Martín Fierro, el Festival de Cine de Buenos Aires y el evento gastronómico “Masticar”. Shows de Soda Stereo (pensado para el 21 y 22 de marzo en el Campo Argentino de Polo), Karol G y Tini Stoessel tuvieron que reprogramarse, igual que el festival del Hipódromo de San Isidro, Lollapalooza.
Hay argentinos varados en el exterior que piden vuelos de repatriación. De hecho, hay muchos que duermen en colchonetas en el límite con Brasil, porque no los dejan entrar a ninguno de los dos países. La vida social en general está en suspenso.
En conclusión, nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que va a ocurrir, por más predicciones y deducciones que haya. Pero es importante entender que no estamos ante el fin de nada: tienen que enfermarse la mitad de las personas del mundo y aún no se enfermó el 1%. De manera simbólica, podemos pensar que aún faltan enfermarse díez Estados Unidos, y aún no se llegó a la décima parte de uno.
Por eso es necesario estar informado. Pero… ¿Qué pasará con el mundo después de la pandemia? Nadie lo sabe, aunque existen ciertas hipótesis de algunos especialistas, que serán presentadas en la próxima edición de El Nuevo Contralumno.



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