Sin título
- 4 nov 2024
- 1 Min. de lectura
Cuando te veo siento un hambre indescriptible, como si hubieran pasado meses desde que comí. Cuando te veo no puedo evitar sentir el deseo de devorarte, de comer un pedazo de tu carne. Comerte completamente hasta dejar solo tus huesos, que nadie más pueda probar tu cuerpo. Degustaría cada músculo y tendón, cada fibra de tu amor. Cómo me gustaría comer tu corazón, tan bello al palpitar, tan cálido y jugoso. Y ni hablar de tus pulmones, amo sentir como se hinchan, como descienden, amaría sentir como liberan un último aliento. Dejaría tu estómago para el final, dejaría que el ácido me derrita. Yo te comeré, y tú me consumirás, y a nuestra gula la llamaremos amor.
Jazmín Domínguez

Comentarios